Las protestas anti-ICE continúan intensificándose en Minneapolis tras el fatal tiroteo de Renee Nicole Good. Una mujer de 37 años fue baleada por el agente Jonathan Ross durante un operativo migratorio. Por lo tanto, cientos de manifestantes se han congregado frente a edificios federales, exigiendo justicia y el fin de las redadas. Sin embargo, los enfrentamientos con las autoridades han escalado, con uso de gas pimienta y lacrimógeno.
¿A qué se debe las protestas?
El miércoles, agentes de ICE detuvieron una camioneta Honda Pilot en un barrio residencial al sur de Minneapolis. Mientras un agente exigía abrir la puerta, el vehículo avanzó ligeramente. Esto llevó a Ross a disparar dos tiros a quemarropa contra Good, quien falleció en el lugar. Además, videos de testigos muestran el caos posterior, con el auto chocando contra vehículos estacionados. La esposa de la víctima lloraba cerca, revelando que la pareja había llegado recientemente a Minnesota con un hijo.
¿Han ido aumentando el número de protestantes?
Desde el jueves, decenas de personas gritaron consignas como «No más ICE», «ICE fuera de Minnesota» y «¡Justicia ahora!». Además, soplaban silbatos omnipresentes en estas manifestaciones. Por consiguiente, la policía respondió con fuerza, deteniendo al menos a un manifestante y dispersando multitudes frente a la base de redadas federales. Incluso, el viernes se reportaron choques adicionales en Saint Paul y vigilias pacíficas. Esto derivó en marchas.

Un contexto complicado
Estas protestas forman parte de una ola anti-ICE en ciudades como Los Ángeles y Chicago. Está vinculada a la operación masiva del gobierno de Trump, que ha arrestado a más de 1.500 inmigrantes en Minnesota. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que los 2.000 agentes desplegados no abandonarán el estado pese a demandas locales. No obstante, la tensión persiste, con Minneapolis preparándose para más manifestaciones este fin de semana.
En resumen, aunque las protestas evocan tensiones pasadas como las de George Floyd, el foco actual radica en rechazar las redadas y honrar a Good. Hay llamados a resistir que se extienden nacionalmente.