Un manifestante de 21 años perdió la visión del ojo izquierdo tras recibir el impacto de un proyectil no letal disparado por un agente federal en Santa Ana, California. Kaden Rummler fue alcanzado a corta distancia durante una protesta contra ICE el viernes 9 de enero frente al edificio federal de inmigración. La lesión requirió una cirugía de seis horas para extraer fragmentos de plástico, vidrio y metal del rostro y cráneo del joven.
¿Cómo ocurrió el incidente en Santa Ana?
Cientos de personas participaban en la protesta el viernes por la noche para exigir justicia por Renee Good, ciudadana estadounidense de 37 años asesinada por un agente de ICE en Minneapolis. Los manifestantes, muchos de los cuales llevaban carteles, quemaron lo que parecía ser una bandera estadounidense mientras gritaban consignas contra ICE.
Mientras los agentes con equipo antidisturbios intentaban desalojar la plaza, Rummler se acercó cuando detuvieron a otra manifestante. En ese momento, un oficial disparó un proyectil de control de multitudes directamente al rostro del joven desde apenas unos metros de distancia.
Rummler cayó al suelo agarrándose el rostro mientras sangraba profusamente y otros manifestantes pedían a los agentes lo dejaran en paz. Sin embargo, lo arrestaron por su camiseta hacia el interior del edificio federal mientras sufría heridas graves. El joven declaró posteriormente que sintió «zumbido y presión» alrededor del cráneo durante el arrastre.
¿Cuáles fueron las consecuencias médicas y legales?
Rummler fue hospitalizado y sometido a una cirugía reconstructiva de seis horas donde los médicos encontraron un agujero en el globo ocular. Los médicos extrajeron múltiples fragmentos incrustados en su rostro y cráneo, hallando evidencia de que una pieza casi alcanza la arteria carótida, lo que pudo haber sido fatal.
Su tía, Jeri Rees, declaró en conferencia de prensa que «está completamente ciego, tiene un agujero en el globo ocular». Los médicos aún realizaban estudios para identificar todos los fragmentos e incluir si requerían procedimientos adicionales para extraerlos.
A pesar de las lesiones graves y permanentes, Rummler recibió una citación por conducta desordenada como única respuesta legal. También arrestaron a dos manifestantes acusados de agresión a un agente federal y alteración del orden público.
¿Cuál fue la respuesta de las autoridades federales?
La subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, caracterizó a los manifestantes como «alborotadores violentos». Sostuvo que dos oficiales sufrieron heridas, aunque nunca proporcionó detalles sobre la naturaleza de esas lesiones.
Las autoridades federales no especificaron qué tipo de proyectiles se utilizaron, aunque otros manifestantes presentes aseguraron eran «bolas de pimienta». Según los relatos, llevaron a Rummler adentro del edificio mientras sangraba y afirmaba no poder respirar.
Los manifestantes, miembros del grupo «Atrévete a Luchar», se negaron a revelar el hospital donde fue tratado Rummler. Otra manifestante arrestada, Katelyn Skye Seitz, fue acusada de no abandonar la propiedad, arrojar un cono naranja a oficiales, resistirse al arresto y golpear a un agente.
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